Pon a cocer 200 gramos de espinaca con medio litro de leche. Quita todo el líquido y coloca un poco entre dos gasas para extenderlo sobre la piel. Deja actuar 20 minutos y enjuaga con abundante agua tibia. Realízalo una vez por semana; notarás tu rostro mucho más luminoso, firme y terso.
